Una imagen potente acompañada de una frase con gancho, un color que te grita a los ojos y un icono que resume a la perfección tu negocio y la forma que tienes de trabajar, es decir, la perfección convertida en campaña publicitaria. Y hasta consigues que plasmada en una sencilla tarjeta comercial quede escandalosamente bien, y piensas, ¡¡me voy a comer el mundo!!. Y luego decides que con esa acción ya no es necesario mover tu nueva y flamante identidad corporativa, que no tiene sentido esa inversión porque ahora tooodo el mundo conoce tu proyecto.

Podría ser el resumen de muchas campañas de marketing e imagen de marca que se realizan, todas ellas acaban siendo un recuerdo de algo que generó grandes expectativas pero se difuminó hasta caer en el olvido. Y casi siempre se debe al mismo error, falta de ESTRATEGIA.

Si tu proyecto se rige por el trabajo bien hecho, por los mejores profesionales aportando todas sus cualidades y la calidad del servicio/producto es óptima; si esos son los valores de tu empresa, esa es la imagen que debes dar, y la mejor forma de transmitirla es a través de la identidad corporativa; de la imagen, color y forma que representa todo lo bueno que aporta tu negocio. Y, no lo olvides, del MANTENIMIENTO de esa marca para que todo respire sus valores, para que tu público obtenga lo mejor de ti y se convierta en portavoz de tu proyecto.

Y ahí es donde entramos nosotros. La primera parte, la más creativa, es dar con la marca adecuada que defina y aporte un valor añadido a tu negocio. Cuando la tenemos entramos en la siguiente fase, plasmar la marca en los elementos que necesitas, solo en los que realmente necesitas. Después, debemos estudiar los canales adecuados para utilizar tu nueva identidad y llegar a tu público objetivo, es decir, decidir como utilizar las redes sociales, medios online y offline para que, sin hacer un gran desembolso, puedas empezar a consolidar tu proyecto. Una vez has encontrado el camino y ya tienes la demanda que necesitas es cuando entramos en la siguiente fase: Mantenimiento y expansión de la marca. Uno de los puntos cruciales y el instante en que tu identidad corporativa puede quedar instalada en la memoria colectiva por mucho tiempo. Es el momento en que aprovechamos toda la información obtenida y la canalizamos para “disparar” las plataformas y mensajes que mejor han funcionado, alternándola con acciones “rompedoras” para intentar llegar a más público. Una ecuación donde los valores seguros se combinan con propuestas eficientes para afianzar y lanzar la marca.

Si cuando tienes alguna consulta médica buscas al mejor profesional para tu salud, para la imagen de tu empresa/proyecto deberías hacer lo propio. Contar con personas apasionadas con su trabajo cuyo objetivo sea mejorar el tuyo. Es decir, ¡a nosotros!. Y ojo, no necesariamente lo más caro es lo mejor, si quieres te lo demostramos.